domingo, 2 de agosto de 2009

Doctor Virtual


Estamos en la consulta privada de un doctor. El MÉDICO tiene en su mesa un ordenador con cámara web y lleva un pinganillo y un micrófono para poder hablar con más comodidad. Se está zampando un entrepán de tortilla española, pimientos y habitas tiernas que tiene el tamaño del portaviones John Fitzgerald Kennedy.
Entra una llamada. El galeno se apresura en tragar el último mordisco mientras se limpia las migas y se arregla la bata y el cabello. Conecta la llamada para visualizarla a través de la pantalla del ordenador, y sonríe a la cámara.


MÉDICO
(Mirando a la cámara)
Teleconsulta del Doctor Bartual. Buenas tardes.

PACIENTE (OFF)
¿Doctor Virtual?

MÉDICO
Bartual. Doctor Bartual.

PACIENTE (OFF)
¿Bartual? Creía que era Virtual. No sé, parece que le pega más, ¿no?

MÉDICO
Llámeme cómo más le guste, caballero.

PACIENTE (OFF)
Ah, pues buenas tardes, Doctor Virtual.

MÉDICO
Dígame qué le pasa.

PACIENTE (OFF)
Sí, pues,… no estoy muy seguro, pero es como si tuviese la Anomalía de Ebstein. ¿Sabe lo que le quiero decir?

MÉDICO
(Descolocado)
Eh, sí, claro. La Anomalía de Ebstein. Una enfermedad poco habitual.
En realidad, no la había vuelto a oír desde que acabé la carrera.

PACIENTE (OFF)
Y claro, ya no se acordará de nada.

MÉDICO
(Consultando, disimuladamente, algún libro) Bueno….

PACIENTE (OFF)
Permítame que le ofrezca esta formidable enciclopedia médica totalmente actualizada con quinientas mil fotos y dos millones de ilustraciones que…

MÉDICO
(Colgando y arrojando el pinganillo a la mesa)
Malditos vendedores.