miércoles, 13 de mayo de 2009

Audiencia


El Otorrinolaringólogo atiende al PACIENTE en su consulta.

OTORRINO
Bueeeeno. Dígame que le ocurre.

PACIENTE
Estoy perdiendo audiencia cada día que pasa.

OTORRINO
(Mientras se dispone a explorarle el oído)
Muy bien. Así que estamos perdiendo audición, ¿verdad?

PACIENTE
(Impidiendo que le explore)
No, no, audiencia.

OTORRINO
(Complaciente)
Bueno, audiencia, audición, ¿qué más da?

PACIENTE
Oiga, a ver si el que está sordo es usted. Le he dicho que estoy perdiendo audiencia. Un 2 % de share cada semana.

OTORRINO
Oh, perdone. Tiene usted un programa de televisión.

PACIENTE
Ya lo ha entendido. Enhorabuena.

OTORRINO
Un 2 % es mucho.

PACIENTE
No lo sabe usted bien. Una barbaridad.

OTORRINO
Ajá.

PACIENTE
¿Y bien?

OTORRINO
¿Y bien qué?

PACIENTE
Vamos, no se haga el tonto.

OTORRINO
¿Ha pensado en mejorar la calidad del programa?

PACIENTE
¿Quiere dejar de jugar conmigo?

El OTORRINOLARINGÓLOGO mira fíjamente al PACIENTE durante un instante y, a continuación, cambia de actitud. Echa una ojeada a través de la ventana, corre las cortinas, se quita la bata y…

OTORRINO
(Cambiando de registro hacia los Soprano)
¿De cuántos audímetros estamos hablando?

PACIENTE
Cinco mil, quizá seis mil.

OTORRINO
Entiendo.
Eso va a costar dinero.

PACIENTE
Eso no es problema.

OTORRINO
Bien, déle las ubicaciones de los audímetros a mi enfermera.
Y espere noticias mías.

PACIENTE
Quiero un 23.

OTORRINO
Veremos.

El PACIENTE se marcha. El Otorrinolaringólogo se dispone a telefonear.

OTORRINO
(Para sí, melancólico)
Algún día acabará esta guerra.
(Al teléfono)
¿Rocco? Soy Bruno. Bruno, il dottore .